Rutas por La Comarca
CALOMARDE
TRAMACASTILLA
TORRES
Esta ruta nos lleva desde el impresionante Barranco de la Hoz, en Calomarde, donde seguimos el curso del río Blanco por un cañón estrecho a través de pasarelas colgantes, puentes y senderos sencillos con algún tramo equipado con barandillas y escalones, hasta completar un recorrido muy accesible de unos 6 km ida y vuelta. Después, en Tramacastilla, nos adentramos en el paraje de rodeno del Parque de la Maleza, un espacio de fauna en semilibertad donde observar especies del Sistema Ibérico en un entorno muy natural, y completamos la jornada en Torres de Albarracín, combinando adrenalina en el parque multiaventura de tirolinas y arborismo con una visita más pausada al museo local, que reúne un herbario con cientos de plantas de la Sierra y la antigua Harinera del Carmen, hoy reconvertida en espacio visitable.
GUADALAVIAR
VILLAR
GRIEGOS
En esta ruta seguimos el rastro de la trashumancia y los paisajes de alta montaña. Guadalaviar, a 1.500 metros de altitud, mantiene viva la tradición ganadera que descubrimos en el Museo de la Trashumancia y en su arquitectura pastoril, entre fuentes y nacederos de ríos como el propio Guadalaviar, que más adelante será el Turia. Desde allí el camino nos acerca a Villar del Cobo, encajado entre hoces fluviales, punto de partida de la Ruta de las Dolinas, un sendero señalizado que asciende hasta el cerro Búcar y recorre un páramo calizo desde el que se bordean enormes dolinas de hasta 50 metros de profundidad antes de regresar al pueblo. La jornada se completa en Griegos, uno de los pueblos habitados más altos de España, dominado por la Muela de San Juan y su espectacular muralla de calizas, y con una visita al Museo de las Mariposas, una curiosa exposición entomológica con cientos de especies de insectos de Aragón.
ORIHUELA
BRONCHALES
Esta ruta enlaza dos localidades rodeadas de pinares y paisajes singulares. En Orihuela del Tremedal paseamos por un Conjunto Histórico-Artístico con casonas señoriales, la monumental iglesia barroca de San Millán, el santuario de la Virgen del Tremedal y miradores hacia el macizo cuarcítico del Tremedal. Muy cerca descubrimos los espectaculares “ríos de piedra”, grandes lenguas de bloques de cuarcita fruto de antiguos procesos de hielo y deshielo, considerados de los más extensos del sur de Europa. El recorrido continúa hasta Bronchales, situado a 1.569 metros de altitud y rodeado de bosques de pino, fuentes naturales y abundantes setas. Aquí podemos seguir el Sendero o Ruta Micológica, un sencillo itinerario señalizado con paneles interpretativos que explica los diferentes hábitats productores de setas, y completar la visita con el Museo Micológico, donde se exponen las principales especies de hongos de la Sierra de Albarracín y se ofrecen actividades y charlas en temporada.
BEZAS
GEA DE ALBARRACÍN
La ruta entre Bezas y Gea de Albarracín nos abre la puerta al Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno y al Parque Cultural de Albarracín. Desde el Centro de Interpretación de Dornaque, cerca de Bezas, entendemos mejor la geología del rodeno, los usos tradicionales del pinar y oficios como el resinado, a través de exposiciones y audiovisuales. El entorno está marcado por las areniscas rojas modeladas en crestas, torres y callejones, y por los abrigos con arte rupestre levantino, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, donde se conservan escenas prehistóricas de caza, recolección o rituales en plena naturaleza. Al acercarnos a Gea de Albarracín el paisaje se transforma hacia relieves calizos y llanos elevados, y el protagonista pasa a ser el gran acueducto romano Albarracín–Gea–Cella, una de las obras hidráulicas más importantes de la antigua Hispania. El Centro de Interpretación del Acueducto nos introduce en su trazado, técnicas de construcción y tramos visitables —galerías excavadas en la roca, azudes, lumina de ventilación y galerías subterráneas— que hoy se pueden recorrer a través de distintos miradores y senderos.
ALBARRACÍN
Esta ruta propone un recorrido completo por el casco histórico de Albarracín y su entorno más cercano. Partimos de la zona de la Oficina de Turismo y ascendemos por calles empinadas como Bernardo Zapater y Azagra, flanqueadas por casonas nobles y restos de antiguos portales, hasta desembocar en la Plaza Mayor, con su ayuntamiento porticado, miradores hacia el río Guadalaviar, la Catedral y el Castillo, y rincones tan singulares como la casa del balcón esquinero. Desde aquí nos adentramos en la trama medieval por la calle del Portal de Molina, la plazuela de la Comunidad, el Portal del Agua o la casa de la Julianeta, que parecen desafiar la gravedad bajo la protección de las murallas. La ruta continúa por la calle de la Catedral y la de Santa María, donde se concentran edificios emblemáticos como la Casa de los Monterde, el Palacio Episcopal, la Catedral y la Torre de Doña Blanca, y se completa con la zona de San Juan, el antiguo hospital —hoy Museo de Albarracín— y el Castillo, que domina todo el meandro del río. El paseo se puede combinar con el Paseo Fluvial del Guadalaviar, con pasarelas y puentes colgantes al pie de la ciudad, y con la visita a diversos espacios museísticos y centros como la Catedral, el Museo Diocesano, la Torre Blanca, la Casa-Museo Pérez y Toyuela, el Museo de Juguetes o el centro Mar Nummus de Territorio Dinópolis.
POZONDÓN
RODENAS
En esta ruta nos movemos por un territorio marcado por la piedra de rodeno y por un patrimonio cultural muy diverso. En Ródenas descubrimos un pueblo perfectamente integrado en el paisaje, con viviendas construidas en la misma piedra rojiza que lo rodea, la iglesia de Santa Catalina con su artesonado y capillas góticas tempranas, y el aljibe o cisterna de origen musulmán, su obra más emblemática. Muy cerca se encuentran restos de poblados ibéricos y romanos, así como grabados rupestres. Entre Ródenas y Pozondón visitamos el espectacular Hoyón, una enorme dolina en embudo de 150 metros de diámetro y 50 de profundidad, cubierta de chaparras y carrascas y considerada una de las más llamativas de la Sierra de Albarracín. En la propia Pozondón destacan la iglesia y el ayuntamiento, también en piedra de rodeno, el poblado íbero del Puntal del Tío Garrillas y los grabados esquemáticos de la Edad del Bronce, además del Centro de Interpretación de la Arquitectura Tradicional. La ruta se completa con el cercano Castillo de los Ares, fortaleza de frontera hoy en ruinas, el barranco Cardoso y la singular escultura del Peruano, un gran relieve inspirado en una divinidad inca, todo ello en un entorno de riscos de rodeno y antiguos grabados rupestres.
FRÍAS
EL VALLECILLO
Esta ruta enlaza dos enclaves muy simbólicos del paisaje serrano. Desde Frías de Albarracín nos acercamos a la Sima de Frías, un gran pozo kárstico rodeado de pinares que se recorre por un sencillo sendero perimetral, y al cercano Nacimiento del Río Tajo, con el monumento de José Gonzalvo y el mojón que marca el origen del río más largo de la península. Después nos dirigimos al valle del Cabriel, declarado Reserva de la Biosfera, donde una pista y cortos paseos señalizados permiten descubrir los Ojos del Cabriel, la cascada de la Herrería y el salto del Molino de San Pedro, con posibilidad de alargar la excursión por el sendero local SL-TE 14 hacia el barranco del Pilancón y la entrada de la cueva de la Obriga.
ROYUELA
MOSCARDÓN
TERRIENTE
El recorrido comienza en Royuela, en una amplia llanura de sabinares donde visitamos la iglesia de San Bartolomé y podemos seguir la Ruta de las Salinas (SL-TE 41), un sendero circular que asciende a la ermita de la Hoyalda y desciende por el arroyo del Valle hasta las antiguas salinas restauradas, regresando al pueblo por el área recreativa de las Balsas y el Río Blanco. Continúa en Moscardón, encajado entre cañones calizos recorridos por el río Masegar, con numerosas fuentes y pinares y la iglesia de San Pedro levantada sobre un espolón rocoso. La ruta termina en Terriente, cuyo caserío ganadero se organiza en torno a las plazas del Boticario y Mayor, con restos de una torre vigía y el entorno natural del Algarbe, una zona de pinares, fuentes y laguna con pradera ideal para paseos tranquilos.
TRAMACASTILLA
NOGUERA
Entre gargantas profundas y pinares, esta ruta enlaza Tramacastilla y Noguera de Albarracín. Tramacastilla se asienta en la confluencia de los ríos Guadalaviar y Garganta, que forman el espectacular Barranco Hondo, y conserva restos como el poblado íbero del Cabezo y la torre musulmana de la Peña del Castillo; desde el pueblo parte la Ruta de Barranco Hondo (SL-TE 42), circular y con dos variantes, una más aérea junto al cañón y otra más cómoda por el PR-TE 1. El itinerario concluye en Noguera, con yacimientos ibéricos y romanos, un curioso “almanaque” tallado en la fachada de la iglesia y la cercana laguna del Cerritón, laguna endorreica de fácil acceso, además del sendero SL-TE 49, que remonta el barranco de las Cuevas por pasarelas y escaleras hasta la vega y el caserío de Noguera.
VALDECUENCA
JABALOYAS
TORIL Y MASEGOSO
Esta ruta recorre pueblos tranquilos y paisajes de sabinares. En Valdecuenca visitamos la iglesia de San Nicolás, de finales del siglo XVI–XVII, y el poblado íbero del Cerro del Molino, en un entorno de hoces fluviales que dan nacimiento al barranco Melero, futuro río Ebrón, dominado por la sabina albar. El camino sigue hasta Jabaloyas, con su iglesia gótica de la Asunción, la enigmática Casa de la Sirena y la cercana Muela del Jabalón, mirador excepcional sobre las parameras y sede de un Parque Starlight, donde también afloran antiguos arrecifes de coral fósiles del Jurásico. La ruta concluye en Toril y Masegoso, los municipios más pequeños de la comarca, donde el río Cabriel se encaja entre calizas y travertinos rodeados de vegetación de ribera, mientras el resto del término se cubre de pinares y sabinares que crean un paisaje muy silencioso y poco frecuentado.
BEZAS
RUBIALES
SALDÓN
En torno a grandes sabinares y lagunas de montaña, esta ruta arranca en Bezas, en pleno Espacio Protegido de los Pinares de Rodeno, donde aún se practica el oficio de resinero y es posible visitar abrigos con arte rupestre levantino y la Laguna de Bezas, mayor humedal de la sierra, accesible desde el Centro de Interpretación de Dornaque o por el GR-10, con la opción de subir a Peña la Cruz como gran mirador. En Rubiales la protagonista es la Laguna del Pinar, laguna endorreica con merendero y un sendero botánico que recorre pinar, sabinas y carrascas hasta el pueblo. El final en Saldón nos lleva al municipio más pequeño de la Sierra de Albarracín, rodeado por un sabinar incluido en la Red Natura 2000 y repleto de corrales ganaderos, donde destaca la sabina Peseto, un ejemplar monumental que resume la importancia histórica de esta especie en la zona.