Moscardón
Moscardón se sitúa en un bello paraje entre cañones de calizas jurásicas y cretácicas recorridos por cursos de agua, de los que el más importante es el barranco de Masegar, afluente del río de la Fuente del Berro. Dadas las características geológicas de la zona, también son abundantes las fuentes (de Valdebádenas, del Royo, Vieja, de la Colmenica, de Covatillas). Extensos pinares ocupan las laderas de las muelas de la Morezuela y Santa Ana.
En un extremo de la población, sobre un espolón rocoso se alza la iglesia de San Pedro Apóstol. Obra del siglo XVIII, presenta tres naves cubiertas con bóveda de medio cañón y cúpula en el crucero, distribución típica del momento. Al exterior presenta un volumen único, cuyo aspecto, muy macizo, apenas se rompe por los óculos que en ella se abren. La torre adosada a la cabecera, con su planta cuadrada, quizás sea el único elemento que nos ha llegado de la iglesia del siglo XVI, en cuya construcción participó el famoso maestro Alonso Barrio de Ajo.
A finales de 1991 se produjeron en el plazo de una semana dos robos consecutivos en esta iglesia. En una primera visita los expoliadores se apropiaron de un retablo del siglo XVI que representaba el entierro de Cristo. Unos días después robaron un retablo del siglo XVI dedicado a Santa Quiteria y algunas tablas góticas del altar mayor. El resto de este retablo se guarda actualmente en el Museo Diocesano.
El ayuntamiento es de dos pisos, ocupado el inferior por una lonja con dos arcos. El remate de la fachada es un añadido posterior.
Las fiestas patronales honran a la Natividad de Nuestra Señora el fin de semana más cercano al 8 de septiembre, y a San Roque se le celebra en su día, el 16 de agosto. El acusado descenso del número de habitantes ha relegado al recuerdo tradiciones tan características como la celebración de los mayos en primavera o los encierros de vacas bravas.
